Chips de polenta con albahaca

Ni siquiera el tiempo de disfrutar un poco del calor y acostumbrarse al propio reflejo con ropa ligera y piernas desnudas, que el verano ha decidido perder temporalmente para dar paso a la lluvia, el viento y el aire más septiembre que mediados de junio.

Soñé con helados y paletas heladas, ensaladas de frutas y pasteles fríos, pero en cambio encontré compañía en los últimos restos de una bolsa de harina que me fue de gran consuelo durante el frío. Polenta. Sí, polenta en junio, pero esto es especial.

Es una polenta que se nutre de las apariencias, parece lo que no es, pero cuando la pruebas el sabor no defrauda, ​​al contrario, te sorprende. Piense en tomar una papa frita, la buena, hecha en casa, y en su lugar sumerja un chip hecho de harina de maíz, aromatizado con ajo y albahaca en la salsa de tomate. La corteza externa es fragante y el relleno es suave, como los mejores tradicionales.

aunque el verano está aquí y lo ve en los atardeceres que llegan tarde en la noche, en la luna grande y brillante que alumbra todas las noches, en el coro de grillos que canta mientras camino por los campos, en las luciérnagas que hace el panorama Veo desde la ventana mágico, quería saborear algo que en sí mismo no es precisamente de temporada, pero lo es si se enriquece con hierbas aromáticas que huelen a sol y la posibilidad de ser mascado directamente con las manos, con la misma informalidad que requiere la estación más hermosa del año.

Así que si también te queda un poco de harina de polenta languideciendo en la despensa, dale nueva vida y prepara estas papitas. Os advierto, una lleva a la otra, pero son una forma estupenda de llenar la espera de que vuelva el calor y las ganas de paletas heladas. 😉

Receta inspirada en la revista Jamie de junio de 2014

Ingredientes:

200 gr de harina para polenta instantánea

2 dientes de ajo machacados

un manojo de albahaca picada

una cucharada de mantequilla de almendras (100% almendras), opcional

4-5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Ventas

Método:

Engrasamos un molde de 20×30 cm, lo cubrimos con papel pergamino y lo añadimos también. Preparamos la polenta en agua hirviendo con sal siguiendo las instrucciones de la caja y cuando esté lista añadimos los ajos exprimidos, la albahaca picada y, si la tenemos, la mantequilla de almendras. Mezclamos y distribuimos uniformemente en la bandeja para hornear, nivelando la superficie. Deje que se enfríe y luego póngalo en el refrigerador durante al menos una hora.

Después del tiempo requerido, vuélquelo sobre una tabla de cortar y córtelo en palitos. Caliente 2 cucharadas de aceite en una sartén grande y cocine la mitad de las papas fritas a fuego medio-bajo durante 2-3 minutos por lado. Escúrralas sobre papel absorbente y manténgalas calientes. Agregue el aceite restante a la sartén, deje que se caliente y continúe con los otros palitos.

Sala ligeramente la superficie de las papas fritas y sírvelas con ketchup.

Un abrazo, hasta pronto.

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