chocolate caliente extra oscuro

Como os comenté hace unos posts, últimamente el chocolate caliente es mi mejor amigo. Me gusta porque es rápido de preparar, sencillo y, sin embargo, capaz de saciar hasta las ganas de dulce más perturbadoras y, por supuesto, la falta de cariño.

Después de todo, ¿qué podría ser más refrescante que sentarse en el sofá con una taza caliente de una bebida densa y fragante, donde el chocolate es el protagonista en la enésima potencia? Ya es excelente de esta manera, pero si además le agregas una nube de crema, solo puedes sentirte mejor de inmediato.

Así que deja a un lado el mal humor, la melancolía, los malos pensamientos y consiéntete con ese snack que te encantaba desde pequeño, cuando a muy corta edad habías aprendido que la dosis adecuada para una persona eran dos sobres de Ciobar, y no uno. , porque de lo contrario no se sabía nada. Sí, porque me gusta cuando el sabor del chocolate llena todos tus sentidos y puedes percibir cada nota aromática, así que no tiene por qué ser demasiado dulce y azucarado (¡pero tampoco amargo, eh!).

Después de varios experimentos -alguien tuvo que sacrificarse, ¿no?- llegué a mi receta definitiva, la que satisface plenamente mi idea y mis ansias de chocolate caliente. A pesar de que el mejor que he probado es el de Alice, este me satisface casi igual y es un poco más ligero (un elemento que no hay que menospreciar si empieza a ser tu snack diario :D).

Ingredientes para una taza grande:

25 gramos de cacao en polvo sin azúcar

10 gr de fécula de maíz

20-25 gr de azúcar moreno claro (a elegir en función de lo que te guste la nota amarga)

370 ml de leche de soja sin azúcar

10 gr de chocolate negro 70%

Nata montada 100% vegetal para servir

Método:

Tamizar el cacao y la fécula y mezclarlos en un cazo de fondo grueso junto con el azúcar, añadir poco a poco la leche de soja sin dejar de remover, para que no se formen grumos.

Ponemos fuego mínimo con llama al mínimo y añadimos el chocolate troceado.

Cocinamos durante 15-18 minutos, removiendo de vez en cuando y con más frecuencia hacia el final, hasta que el chocolate se haya espesado.

Servimos juntos una nata montada de verduras y unas escamas de chocolate negro.

Feliz fin de semana a todos y si os sentís un poco deprimidos ya sabéis lo que tenéis que preparar 😉

Un abrazo, hasta pronto.

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Katiuscia