Mousse de Fresa – El Camino Macrobiótico

Esta mousse es un postre ligero y refrescante, perfecto para estos primeros días de calor en los que llegan las ganas de helado….

¿Por qué es mejor no ceder aún al helado?

Hay al menos tres razones.

La primera: los días fríos seguirán llegando alternándose con los calurosos, ¡así que corremos el riesgo de resfriarnos! Si introducimos energía refrescante (¡helado, mucho yin!) en un período en el que aún puede llegar el frío, corremos el riesgo de “enfriarnos” en todos los sentidos.

La segunda: al final del invierno nuestro cuerpo lleva varios meses trabajando para resistir el frío, por lo que está un poco “cansado” y no le gusta refrescar energía antes de que haga mucho calor.

El tercero: nuestros riñones al final del invierno están un poco tensos, porque el frío debilita a los reyes, ¡así que no se enfría más con demasiada energía! Démosle tiempo para que se recupere en primavera y cuando sea verano, pues sí, disfrutemos de un buen helado.

Lo malo es que al venir de invierno, si hemos comido según la brújula del yin y el yang, habremos acumulado calor (yang) para resistir el frío. Esto nos hará sentir un gran deseo de yin los primeros días con 20 grados.

Por eso sugiero mousse de frutas de agar-agar en helado: de esta forma satisfacer la necesidad de frescor, yin, pero sin exagerar. 🙂

Ingredientes

Lava las fresas, quita las hojas y córtalas en trozos pequeños.

En una cacerola, mezcle el jugo de manzana con el agar agar y la sal con un batidor.

Una vez que el agar agar se haya disuelto, lleve a ebullición mientras revuelve.

Cuando hierva, añade las fresas y cocina un par de minutos desde que hierva.

Apagar y agregar la crema de malta y almendras.

Mezclar bien y dejar enfriar.

Para acelerar el tiempo de enfriamiento se puede verter en una fuente para horno.

El agar agar solo gelifica al enfriarse.

Una vez gelificado, licúa bien hasta obtener una consistencia tersa y suave.

Sirva a su gusto con almendras picadas u otra guarnición.

Se puede conservar en el frigorífico durante 2-3 días.

Nota de malta: la malta de arroz no es esencial. Depende de lo acostumbrado que estés al sabor natural de la fruta. También puede omitirlo si cree que la dulzura del jugo de manzana y las fresas es suficiente. Puedes poner menos o más, es tu elección. Si quieres, puedes ponerlo en el momento de licuar la gelatina, para que vayas probando y evaluando sobre la marcha. Entonces, básicamente, puedes mezclar la gelatina una vez que esté lista y probar. Si no le parece dulce, agregue una cucharada de malta, mezcle y pruebe. Si aún no lo encuentra dulce, agregue más malta y así sucesivamente.

Alternativa a la malta: puedes probarlo con amare o con dátiles, para difuminar con todo lo demás.

Si no encuentras agar agar, malta o amasake o un buen zumo de manzana en las tiendas, puedes comprarlos aquí:






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Dealma Franceschetti