Panna cotta con leche de coco y grosella

¡Oibò, cómo pasar las semanas rápido! Ni siquiera el tiempo de acostumbrarse a esta primavera fluctuante, que ahora es junio y toca ir a la playa.

Quizá en los últimos meses mi ciudad ha cambiado radicalmente de cara, y de esa pequeña tan íntima que es todo el año, en verano se convierte en la capital de la Riviera, con millones de personas yendo y viniendo, olor a crema solar por todas partes, Caos y fiestas en cada esquina. Es un momento de transición que me gusta disfrutar cada vez, para despedirme un rato de mi Rímini de Rímini y dejarle sitio a los turistas.

Justo en este período, mientras el sol calienta un poco cada día y las horas de luz se prolongan hasta la noche, mi deseo de comer también cambia. Ensaladas, fruta, yogur, bocadillos de hummus, juliana de calabacín crudo y… la panna cotta, que ya se ha convertido en un must en esta casa. A pesar de cambiarme a vegano ahora hace 4 años, solo probé la versión vegetal de este postre en Semana Santa este año y fue un verdadero éxito. Parece imposible que sea totalmente y es tan bueno que todos me contienen verdura la receta. Además es sencillo y muy rápido de hacer, ideal para el verano que está a la vuelta de la esquina cuando tienes pocas ganas de quedarte en la cocina, pero no puede faltar el postre 😉

Lo he probado en dos variantes: una más pecaminosa hecha con nata vegetal para montar (pero sin montar) y otra más sana con leche de coco, que es la que os propongo. Ambos son excelentes, solo depende de tus hábitos alimenticios elegir cuál preparar. En cualquier caso, pondré las sustituciones a un lado, para que puedas probar suerte en varios experimentos.

Aquí lo serví con grosellas (que tenía en el congelador desde el verano pasado, compradas a mi agricultor de confianza), pero cualquier otra fruta ácida o, para los más golosos, una salsa de chocolate o caramelo está bien.

Receta adaptada de La dulce cocina ética
Ingredientes para 4 raciones individuales:

400 gr de leche de coco enlatada (o nata vegetal para montar)
100 gr de leche de soja o de almendras
2 gr de agar agar (1 cuchara y 1/2 rasa de café, las de barritas)
80 g de azúcar (si usas crema de verduras ya viene endulzada, así que si la usas, pon 30 g)
grosellas rojas (u otras bayas)

Método:

En una cacerola pequeña, derrita el agar agar en la leche vegetal mientras mezcla con un batidor, agregue la leche de coco (o la crema de verduras) y el azúcar. Mezclamos y colocamos a fuego medio-bajo.
Cocemos a fuego lento 3 minutos, siempre removiendo, y vertemos en moldes. Deje que se enfríe y luego colóquelo en el refrigerador durante al menos 2 horas.
Antes de servir, adornar con grosellas frescas y un cordón hecho al momento poniendo en un colador un puñado de grosellas junto con una cucharadita de azúcar glas: triturar con las puntas de un tenedor, mezclar y verter directamente sobre los postres.

Un abrazo, hasta pronto.

PD: Sí, el blanco vuelve a las fotos y mucha luz… Estoy tan variable como esta primavera 😉 Bellissima!

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Katiuscia